TERAPIA FAMILIAR

La terapia familiar pretende lograr un crecimiento armónico y conjunto de todos los miembros de la familia en donde cada persona logra el máximo bienestar y desarrollo. Para ello, se establece en las primeras sesiones "un mapa" que se discute con los miembros de la familia y con la terapeuta. A partir de ahí, tu decides por dónde te interesa abordar la problemática que más te inquieta y mediante las clarificaciones en la comunicación, los rituales, la "tareas" vas implementando a tu vida lo aprendido en la sesión.

La Terapia Familiar considera a la familia un sistema de relaciones que se forma a partir de una pareja. Esta familia pasa por diversas etapas de desarrollo presentando distintas características y retos a resolver o en su defecto, crisis en el intento de resolver estas etapas.

En cada una de estas etapas, se deben de modificar las pautas de conducta, de relación y organización para dar paso a la madurez de los miembros de la familia. La estructura familiar debe de ser un ajuste constante, es cambiante y a la vez busca su estabilidad mediante diversos procesos.

La terapia familiar contempla lo interpersonal, analiza el como nos relacionamos y como y que comunicamos con nuestras palabras y con nuestras acciones. Así mismo contempla las diversas jerarquías en la familia y el respeto a cada uno de los miembros, los límites dentro y fuera de la familia, las alianzas internas.

Acudir a una terapia familiar significa estar dispuesto a ver como actuamos y cuando hacemos lo que hacemos, reconocer a que estamos reaccionando y de esta manera poder reconocer que nuestras conductas tiene un “para que” y que afectan a otros, también implica enfrentarnos a la responsabilidad de cambiar para que la familia cambie, para que sea un lugar en donde todos sus miembros tengan un contexto que propicie su desarrollo integral.